Con el nombre de tromboembolismo venoso (TEV) englobamos 2 enfermedades que ocluyen las venas, la trombosis venosa profunda (TVP) y la embolia de pulmón (TEP) cuya frecuencia es alta en la población general y que aumenta rápidamente en las personas mayores de 60-65 años, tanto en hombres como en mujeres. La mortalidad del TEP es alta y muchas veces la muerte es la primera expresión de una embolia de pulmón.
El trombo venoso es más fragil y más grande que el trombo arterial y por ello es de más fácil embolización. Se forma generalmente en áreas de bajo flujo y en su composición entran la fibrina, los glóbulos rojos y, relativamente, pocas plaquetas. Dependiendo de las características de la oclusión, total o parcial del vaso venoso y de la cercanía de vasos colaterales y a la potencial actividad fibrinolitica de la sangre, se condiciona las posibilidades tromboembólicas del trombo venoso. La trombosis venosa profunda afecta mayormente a las venas de los miembros inferiores y la pelvis y, con menos frecuencia, a los miembros superiores.



