Llegan las fiestas y es común sobrepasarse en las ingestas de comida... aquí le ofrecemos algunos consejos útiles...
Llegada esta época del año, se multiplican las reuniones familiares o de amigos donde se come y bebe en abundancia, o descontroladamente.
Cuando hay una seguidilla de estas reuniones o festejos, no hay cuerpo que pueda soportar semejante cantidad de ingesta a la que lo estamos sometiendo.
Tal es el caso de las fiestas de fin de año, cuando comenzamos recién entrado el mes de diciembre a despedir el año con grupos de amigos en una cena, almuerzo con los compañeros de trabajo al día siguiente, a los dos días despedida del año con los amigos del club, a la tarde siguiente la visita a una tía y así sucesivamente, hasta que Año Nuevo nos encuentra tumbados en una cama, adictos a las sales digestivas.
Ante todo, la mesura
Sabiendo con anterioridad cómo va a ser el panorama de todo un mes, podremos ver qué medidas debemos tomar para evitar los excesos en las comidas.
Si las cenas o almuerzos tienen lugar en un restaurante, pediremos porciones de comida normales, y respetando los platos de siempre. Si no solemos comer entrada, no la pidamos ahora que estamos entre amigos. Lo más probable es que, entre brindis y charlas, nos olvidemos de la cantidad de alimento que llevamos a nuestra boca y perdamos el control. Lo mismo sucede con la bebida. Ser cautos, no excedernos, se puede festejar igual teniendo control dobre el alcohol.
Si estamos en casa de un familiar o amigo, deberemos ser más precavidos. Por ejemplo, evitar comer por compromiso alimentos que no son de nuestro entero agrado, o repetir porciones, que el anfitrión nunca deja de ofrecer. Por más que nos guste lo que se nos ofrece, las excusas para huirle al posterior mal estomacal son las siguientes:
· No, gracias, después de aquí tenemos que ir a visitar a XXX.
· No, gracias, pero acabamos de venir de visitar a XXX quien ya nos ofreció algo para comer.
· No, gracias, ya nos venimos excendiendo con la comida hace xxx días/semanas.
· No, gracias, estoy a dieta estricta por recomendación médica (simplemente!!)
El arrepentimiento
Igualmente, puede suceder que llegue a casa y se encuentre con que se ha excedido, debido a los dolores estomacales que experimenta, o las náuseas.
¿Qué hacer?
Dependiendo del grado de indigestión, podrá beber un té digestivo, sales digestivas, o llamar a su médico. Pero no lo olvide a la mañana siguiente y vuelvas a comer como si el mundo se acabara.
Escuche a su cuerpo, que tiene maneras de avisarnos cuándo nos estamos excediendo. Los dolores son llamados de atención. No vuelva a cometer el mismo error dos veces.
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